Hay algo del mundo hispano-americano que me cae muy pesado. Nosotros solemos jurar ante dios que al contrario de los norteamericanos nosotros no sufrimos de la enfermedad que se llama perjuicio racial.
Yo, siendo afro-latino, les puedo decir que esto no es necesariamente factual. Fíjense que muchos latinos de países tal como Cuba, Puerto Rico, Venezuela, Panamá, y Colombia entre otros frequentemente se refieren a la raza negra en el pasado. "Llevaron a esclavos negros desde África", "Había una población negra" - tal como si hubiéramos, los negros, desaparecido o como el mestizaje y la creación de la raza mulata fuera completa, total. Lo, paradójico es que todos sabemos que hay muchos, en verdad millones, de latinos que llevan en sus venas sangre Africana aun si no demuestran características africanas en sus rostros o en el color de su piel. Pregúntale a los del barrio Santo Suárez de la Habana Cuba que si no son negro o a la mejor los de Loiza Aldea en Puerto Rico, y hasta los "cocopaños" de mi tierra, Trinidad & Tobago (Cocopaños son inmigrantes venezolanos de raza mulata, zamba o negra que vinieron a Trinidad para cultivar cacao).
Sí chico, estamos los negros vivos y presentes. Formamos parte del mundo hispano actual. No somos nada menos Latino que los que tienen rostros europeos o color de piel más parecido al de Gloria Estéfan o Desi Arnáz. Ojo chico, nunca viste a doña Celia Cruz, a Roberto Clemente, a Sammy Sosa? Cierto es que no son blanco!
Mi propósito no es criticar a mi gente. Todo lo contrario. Yo amo a mi gente, sobre todo los antillanos (los de Cuba, Puerto Rico, República Dominicana y las de mas islas del caribe) y países vecinos tal como Venezuela y Panamá con quien comparto historia y cultura. No más quisiera que fuéramos honestos. Yo, por mi parte tengo un prejuicio, también. Y creo que los latinos y caribeños sí que somos mas cultos que los norteamericanos en muchos sentidos. Por eso mismo, me da pena que estemos adoptando su manera de juzgar y hasta rechazar a otros seres humanos por causa de su raza o su color, atributos que no se pueden cambiar. Eso cae debajo de nuestra dignidad. Les pido hermanos que luchen contra estas tendencias. Hemos de celebrar siempre las contribuciones históricas y la presencia actual de las tres razas que siguen dando luz a lo que llamamos la cultura latinoamericana – El blanco, el negro y la indígena.